La Política Real

Detalles del Momento | Programa de Opinión, Análisis y Entrevistas.
239

En política lo real es lo que no se ve, decía el apóstol cubano José Martí, un virtuoso efectivo de la política y las letras hispanoamericanas. La frase, llena de una verdad absoluta, la entiendo, la asimilo y la abrazo más, en la medida que las experiencias recorridas me permiten ahora realizar análisis que van más allá de lo evidente, que están más allá de la noticia, y donde no necesariamente 2+2 es igual a 4.

La política es el mecanismo a través del cual toda sociedad logra conciliar sus diferencias, es la que enfrenta sus conflictos y desde ella toma decisiones pragmáticas y posibles para limar las asperezas y es algo que nada tiene que ver con los disparates que algunos habladores repiten mediáticamente para que los perciban como los grandes gurús de éste arte cuando en realidad son los que más distantes están de los escenarios donde de verdad se encuentran las salidas.

Todos esos individuos que muchas veces uno ve, escucha o lee en esos medios de comunicación que son pregoneros únicamente de mentiras y creadores de mamparas, despotricando, diciendo cualquier estupidez o vendiéndose como los Jhon Rambo de la película, son en realidad perros rabiosos que son mandados a ladrar, muchas veces sin que ellos mismos lo sepan, para aparentar posiciones de una fuerza que no tienen, pero estimulen a sectores aún más ignorantes de la verdadera realidad, para que se dediquen a pensar en imaginarios que se perfilan para aplacar los desánimos de quienes después de tantas mentiras que les metieron se dieron cuenta que el tiro no iba por donde les dijeron y que no eran, no solo fuertes, sino que los valienticos en realidad eran cobarditos.

La labor de los políticos es encontrar la cuadratura al círculo, es hacer posible lo imposible y esa labor es para políticos de carrera no para políticos a la carrera, es para gente que calcula y mide los tiempos, que tiene los pies puestos en la tierra y no especula, que hace de lo pragmático su mejor arma y que solo chamarrea cuando solo sabe que puede.
Hablo de la política real porque hay que poner en su verdadera dimensión la reunión que por diez minutos tuvo Mike Pompeo, Secretario de Estado Norteamericano, con sus sirvientes en la alianza cínica, los sepulcros blanqueados, los autodenominados azules y blancos y con otros de sus peleles en San José Costa Rica.

Aquí, todos esos vende patria, vinieron a decir que actualizaron con más mentiras al canciller imperial en un relampagueante encuentro, más publicitario que efectivo, donde fueron más rápidos en levantarse que en sentarse. Al final de la cita, los que también ahora son la “Colisión Nacional”, no dieron declaraciones, pero sí lo hizo Mike Pompeo que dijo que la salida en Nicaragua es electoral, aunque acto seguido, reconoció que eso será difícil porque a estas alturas Daniel Ortega se había consolidado. En esa frase de Secretario de Estado Imperial y amo de los lacayos nacionales que tiene aquí, está toda la verdad porque el principal mea culpa que denuncia es que su presidente, Donald Trump, él y todo el imperio fueron estafados por quienes lo único que hicieron fue robarse el millonario financiamiento que les dieron para el fallido golpe de estado.

No voy a ir muy atrás para poner sobre la mesa lo que verdaderamente está pasando en el oposicionismo, pero hace dos semanas, días más o días menos, la tal Alianza Cínica y los sepulcros de la Azul y Blanco, léase los MRS, se partieron la madre y cada quien dijo me voy por mi lado. No faltaron los inmediatos verbos de las conciencias igualmente podridas y dispersas que les cayeron encima y entonces dijeron que no es que se estaban dividiendo, sino que tomaban esa decisión estratégica, lo que por supuesto fue tan estúpido que mejor hubieran cerrado el pico. Pero no había pasado ni una semana cuando quien pone la plata impuso la música para que bailaran los perros y los llamó a reunirse con el cuento de no sentirse asediados aquí en San Salvador y de ahí regresaron, igualmente desunidos, pero con el nuevo traje de la “Colisión Nacional”, con la misma propuesta o sea sin propuesta y con los mismos rostros, los rostros del fracaso, a decir que venían por más, por más ridículos “piquetes express”, por más ladridos en los medios mercenarios de desinformación a seguir engañando a la gente con el cuento de que son los “salvadores y paladines” de una democracia que no conocen.

Este oposicionismo no fue a rendir ningún informe a Costa Rica. No pudo porque no tuvo ninguna mentira nueva que inventar que no conozca Mike Pompeo. El Secretario de Estado ya sabe de los pleitos de perros y gatos que hay en sus pupilos; Ya sabe que sus “paladines” robaron a manos llenas el millonario financiamiento que les dieron para propinar un golpe de estado al Presidente Daniel Ortega que está más fresco que una lechuga en las preferencias electorales de los nicaragüenses que queremos paz; Ya sabe Mike Pompeo que el sandinismo está más unido que nunca y que eso se lo debe a sus terroristas; Ya sabe que aquí el único interés de sus lacayos nacionales son las pocas diputaciones que puedan sacar en las elecciones del 2021 y por las cuales se sangraran más; Ya sabe que aquí nadie les hace nada, que aquí no hay medios de comunicación cerrados y que en ellos, los que también reciben su tajada, dicen abiertamente las mentiras que quieren; Ya sabe que el pueblo de Nicaragua lo que quiere es trabajo y paz y que la politiquería de sus peleles no causa ningún interés; Ya sabe que la dirigencia oposicionista es vulgarmente mercenaria y que no genera el menor respeto.

Así las cosas, este es un oposicionismo destruido y desarticulado que representa únicamente la expresión más viva del fracaso imperial en un país que ha sido fuertemente golpeado en su economía, sí, pero que políticamente ha logrado con sus acciones estabilizarlo y retomar el rumbo que traía antes del 18 de abril de 2018 y sin recurrir ni al ojo por ojo ni al diente por diente porque de ser así todos hubiésemos quedado tuertos, ciegos y chintanos.

El presidente Ortega desespera al oposicionismo porque ignora a los fracasados que lo habitan. No los menciona, no los determina, no es contestatario a cada locura o a cada mano que alzada contra la paz del país pretenda hundirlo, sino que ha hecho desde el verdadero fundamento de la política una acción porque todo lo que hace cotidianamente es apoyar una manera de vivir y entender la vida, y por lo tanto hace explícito y refuerza un conjunto de valores sociales que determinan lo que es admisible y lo que no; es quien consolida, contra la amargura de aquellos que dan coces contra el aguijón, la Nicaragua que hoy está en un proceso de recuperación y que saldrá adelante con pragmatismo político.

La desesperación del oposicionismo en Nicaragua es porque sabe que no pudo ni podrá y que su reacción, motivada por un fracaso que cada día es más evidente, ha sido la de lanzar piedras al árbol que está dando frutos para la mayoría de los nicaragüenses y esa es una anti propuesta y actitud perniciosa que los jefes del oposicionismo en Washington la conocen.

Mientras aquí el oposicionismo aboga por más sanciones contra el país, el imperio que es quien se las concede, se da cuenta que aquí no funcionan, que en la legítima defensa el gobierno de Nicaragua sabe responder a ellas y hace lo que soberanamente debe hacer para evadir lo que en realidad es una agresión contra su pueblo y su territorialidad.

Mientras los peleles creen que hacer política es mentir sobre lo que pasa en Nicaragua, el mundo ha dejado de creer en esas infamias y dejado de tener en su agenda agresiva a nuestro país porque ha sido más contundente y fehaciente nuestra verdad que todas las patrañas juntas de quienes nos quisieron descarrilar únicamente para tomar el poder a través del fraude.

Si en política lo real es lo que no se ve como dice José Martí hay muchas cosas de las que nunca la politiquería podrá darse cuenta y cuando lo haga, ya muy tarde, cuando esté más vencida de lo que está hoy, se terminará dando cuenta al fin del porqué, cómo decía Hugo Chávez Frías, las “Águilas no comen moscas”.

Estos imaginan lo que está pasando, pero, aunque son perros rabiosos en sus medios de comunicación donde son valientitos, no tienen en igual forma el olfato de perro para determinar por dónde andan realmente las cosas. El día que lo sepan será cuando todo esté armado, cuajado y ejecutado y entonces se darán cuenta que el imperio no tiene amigos, sino intereses y que en su momento ese oposicionismo será estrellado en el suelo como un escupitazo más contra aquellos que jamás merecieron nuestra nacionalidad.

QUE DIOS BENDIGA A NICARAGUA

Por: Moisés Absalón Pastora

Comments are closed.